Marcha en Buenos Aires a 78 años de la Nakba

El 15 de mayo se realizó una marcha en apoyo al pueblo palestino, fecha en que se cumplió un nuevo aniversario de la Nakba (catástrofe en árabe). Ese día de 1948 fueron expulsados entre 750.000 y 1.000.000 palestinos de sus tierras para conformar un enclave imperialista bajo el mando del sionismo. Tras casi ocho décadas de resistencia, el pueblo palestino sigue levantando su bandera. Para acallar la voz de la resistencia, el sionismo se ha valido del poderío militar financiado por el imperialismo yanki para asesinar sistemáticamente y llevar adelante un genocidio de un pueblo que es un ejemplo de lucha y valentía. Este aniversario se desarrolla en un escenario que se encamina a una nueva guerra generalizada, en el que se expresa con claridad la decadencia del imperialismo hegemónico y su socio en Medio Oriente, intentando llevar a la clase obrera mundial a una guerra que no es nuestra. Tampoco pueden ofrecer una salida progresiva las direcciones burguesas del estilo de Hamas o Hezbolah, que solo buscan una negociación para mantener sus posiciones, pero son contrarrevolucionarios ante la necesidad histórica de que la clase obrera supere la opresión del capitalismo barriendo con la clase dominante y sus fronteras artificiales.

En Argentina tenemos una enorme tarea en la defensa de la resistencia palestina, que es enfrentar al gobierno “más pro sionista del mundo”, que no sólo alineó al país del lado de los genocidas, sino que lo hará a costa de la miseria de los trabajadores argentinos. Por eso estamos llamados a boicotear la ayuda al enclave de Israel, así como a pelear por la expropiación de sus empresas en el país, como Mekorot. El más valioso aporte que podemos hacer a esta lucha internacional es combatir a la burguesía en nuestro propio país y a sus partidos y coaliciones políticas (desde la Libertad Avanza hasta las distintas variantes del peronismo, pasando por la UCR y el PRO) y plantear una salida obrera y socialista.

¡Fuera el imperialismo de América Latina y Medio Oriente!

¡Por una Federación de Repúblicas Socialistas de Medio Oriente!

¡Por la unidad internacionalista de la clase obrera!

 

Acto del 1° de mayo en CABA

 

El 1° de mayo realizamos un acto en el barrio de Parque Patricios con la presencia de nuestros camaradas de CABA, zona Sur y zona Norte del AMBA. Nos acompañaron contactos y simpatizantes que viene participando de distintos procesos de lucha con nosotros.

Abrimos el acto con los saludos internacionalistas de las organizaciones de nuestra corriente internacional, la TRCI, de la LOI Brasil y la COR Chile. Luego tomó la palabra nuestra camarada Marina, quien conforma la lista opositora para las elecciones de SUTEBA Quilmes en conjunto con la lista Multicolor. Marina reivindicó la trayectoria de nuestro camarada Gustavo Lerer, entre los presentes, quien fue homenajeado por su jubilación el pasado 30/4 en el Garrahan, renombrado por su rol dirigente en la lucha del 2005, una marca indeleble en la historia reciente de nuestra clase. También planteó la importancia de la lucha política que estamos dando al interior del sindicato docente de Buenos Aires, SUTEBA, en la necesidad de poner en pie sindicatos con independencia del Estado.

Después nos dirigió la palabra la camarada Romina, de AGD UBA, que hizo un recorrido por la lucha que se viene llevando adelante en las universidades. Planteó que es fundamental romper con las autoridades universitarias patronales y desarrollar la organización de los docentes, los nodos y los estudiantes desde la perspectiva de la independencia política. Remarcó la importancia profundizar la discusión programática para sembrar esta organización de base, por ejemplo, impulsando debates sobre la situación actual, sobre la guerra y sobre las tareas que tenemos por delante como clase. Está planteada esta perspectiva de cara a la próxima marcha universitaria federal del 12 de mayo, que debe ser garantizada con tomas de todas las facultades.

Le siguió el camarada Germán, trabajador del ferrocarril, quien desarrolló algunas tendencias de la situación internacional, la importancia de enfrentar a Milei y desarrollar la organización de oposiciones revolucionarias en los sindicatos para ponerse al frente de esta tarea. La importancia del debate programático al interior de nuestra clase, como el control obrero, la escala de horas y salario, por dar algunos elementos. De hecho, el compañero viene de impulsar una importante lucha por conformar una oposición a la burocracia de los Sasia en la UF. Cuestión que sigue planteada, apelando a que sea una tarea que tome el conjunto de la izquierda que impulsa oposiciones en los distintos ramales.

El cierre estuvo a cargo de nuestro camarada Guillermo, quien planteó que nuestra propuesta inicial era realizar un acto obrero en Fate, el conflicto obrero más importante de este último año, sin embargo, las corrientes priorizaron hacer sus actos propios. Destacó la centralidad de desarrollar la lucha en el punto neurálgico del poder de la burguesía, en la producción. Vemos que el imperialismo norteamericano está en franca decadencia y, en su intento por recuperar la hegemonía perdida, pone en juego el orden del cual históricamente supo ser garante. Trump está enfrentando una humillación en la guerra contra Irán, en la que los reaccionarios ayatolas, al cerrar el estrecho de Ormuz, han mostrado que la producción y circulación de mercancías siguen siendo el elemento crucial del poder imperialista. La clase obrera tiene el poder de disputar la dirección, pero es una condición imprescindible que se organice en partido revolucionario. Para construir esa dirección también es indispensable dar una lucha política contra las mediaciones. Esto se traduce en Argentina en la tarea de evitar que se reconstruya el peronismo y, al contrario, hacer que se convierta en un episodio superado de la historia para dar lugar a una organización revolucionaria de la clase obrera. También debemos dar lucha política al interior de las corrientes trotskistas, en un intento por superar los desvíos del centrismo de posguerra, que buscaron atajos en movimientos y nuevos sujetos, alejándose cada vez más de la producción. No hay atajos, la dirección revolucionaria se abrirá paso en la lucha política en los batallones de vanguardia de la clase obrera en los lugares de trabajo, disputando las organizaciones sindicales.

En el cierre recordamos a nuestro camarada Fredy y a los luchadores que ya no están entre nosotros, pero dejaron su legado. Al finalizar el acto compartimos un almuerzo en el que seguimos el intercambio con los participantes.

 

ELECCIONES DE SUTEBA EL 13 DE MAYO

Los docentes de la COR de la provincia de Buenos Aires, que militamos en la agrupación Nueva Letra, participamos del frente multicolor en Florencio Varela y Quilmes y llamamos a votar a la lista provincial. Sin embargo, no apoyamos la lista en Matanza. Y en este artículo queremos empezar un debate fraternal con todas y todos los activistas, militantes, delegados y docentes que honestamente están participando de estas elecciones para darle un puñetazo a la burocracia de la Celeste y así dar la pelea por un sindicato independiente de los partidos patronales y los gobiernos de turno.

RADIOGRAFÍA DE UNA BUROCRACIA CUARENTONA

El 13 de mayo hay elecciones en SUTEBA. Hace un buen tiempo ya, desde la última reforma del Estatuto del sindicato docente más grande de la provincia de Buenos Aires, se renuevan las juntas ejecutivas seccionales y la provincial cada cuatro años. La agrupación Celeste, conducida por Roberto Baradel desde el 2004, es una corriente sindical del peronismo. Desde la fundación del SUTEBA, que está por cumplir 40 años, dirige el sindicato de manera mayoritaria. Mary Sánchez y la Marcha Blanca del ‘88. Yasky, durante la Carpa Blanca y el conflicto bonaerense del 2001, son los antecesores de Baradel, un dirigente tan desprestigiado que esta vez, no se presenta. María Laura Torre es la dirigente que viene preparándose para ser la próxima Secretaría General del SUTEBA. Desde hace varios años, más precisamente durante la consolidación del kirchnerismo en el gobierno con el Frente para la Victoria, la agrupación lista Violeta, del PC, se convirtió en aliada sindical de la Celeste, en consonancia con la política de este partido que no sólo apoyó a los Kirchner, sino que son parte fundacional de La Cámpora, brazo interno del kirchnerismo en el PJ.

Esta radiografía política de lista Celeste-Violeta, no sólo es necesaria, podemos decir que es suficiente para comprender porqué con el paso de los años este sindicato que supo ser el más grande en número de afiliados, pero también de participación sindical, con centenares de delegados y delegadas que participaban de las instancias intermedias de la vida gremial del SUTEBA; hoy se ha transformado en un aparato burocrático, con dirigentes repudiados y con cada vez menos afiliados, pero más superestructura.

La Celeste le ha garantizado la aplicación de las políticas a todos los gobernadores peronistas y, cuando no gobierna el peronismo, al igual que al mando de la CTERA a nivel nacional, subordinan la política sindical al rol opositor del peronismo, que se puede resumir en “hacer que me opongo”, para desgastar al gobierno y presentarse como la alternativa. Como toda la burocracia sindical peronista, la política gremial de la Celeste -Violeta siempre se trata de lo mismo: que la clase trabajadora sea furgón de cola de algún sector patronal “nacional y popular”, a veces con discursos más progres, otros más conservadores, de lo que se trata es de garantizar la gobernabilidad y la alternancia de los partidos patronales en el poder. Así la Celeste ha sido el brazo ejecutor sindical en la docencia de las políticas educativas, como ahora, entregándole sus mejores cuadros como funcionarios al gobierno de Kicillof.

Pero como mencionamos más arriba, en estos 40 años la Celeste ha buscado y conseguido aliados, ahora con la Violeta, pero en algunos mandatos con la Azul y Blanca, agrupación sindical docente del PCR.

Y si analizamos políticamente, tiene mucho sentido esta unidad que supieron tener las dos agrupaciones. Porque el PCR anda buscando siempre algún sector patronal nacionalista donde cobijarse. Y ha sabido encontrar refugio en diferentes sectores del peronismo, tanto es así que en su momento formaron un frente electoral con un ex ministro kirchnerista que quiso jugar por separado, para luego directamente ser una parte más del “Frente de Todos”.

En realidad, la Celeste y la Azul y Blanca se unen o dividen por cuestiones ajenas a la lucha docente. En 2008 eran conducción juntas y las separó la crisis por la 125, es decir, una pelea entre distintos sectores de la patronal argentina. La Azul y Blanca se alineó con la patronal del campo, mientras que la Celeste apoyó a CFK. Pero no tuvieron problema en volver a unirse cuando peligró su conducción en algún distrito, a manos de la oposición.

La Azul y Blanca sabe jugar cualquier juego, para mantenerse como conducción, se ha pintado de Celeste, pero también de multicolor, un verdadero camaleón gremial. Con esta política ha sido oficialista y opositora a la Celeste, según le convenga, aunque pagando el costo de perder luego de 36 años la conducción en Quilmes.

 

LA MULTICOLOR

En el SUTEBA siempre hubo oposición a la Celeste, las corrientes de la izquierda trotskista son parte de la vida interna sindical bonaerense desde antes de la formación del SUTEBA. Con los vaivenes de la lucha de clases, la docencia argentina tiene tradición de lucha y organización, y la bonaerense no es la excepción. Antes del 2001 ya hubo, con La Matanza a la cabeza, un bloque de seccionales opositoras, que jugaron un rol combativo durante los conflictos. La Azul y Blanca, conduciendo Quilmes y Berazategui.

El frente Multicolor, surgió como un frente de agrupaciones para ganarle a la celeste, y así se conquistaron varias seccionales en algunos períodos.

Este frente incluyó a la Azul y Blanca, que en la elección anterior definió “salir de la multicolor”. Y en este 2026, presenta SU en muchos distritos y a nivel provincial. Excepto en La Matanza, distrito en el que se formó un Frente “Multicolor- Azul y Blanca”. Al PCR no le importa mucho lo cromático, tampoco lo programático, le interesa ganar en algún lado, y parece que están convencidos de que en Matanza se le puede ganar a la Celeste-Violeta.

 

 

UN DEBATE QUE HAY QUE DESARROLLAR: ¿QUÉ OPOSICIÓN NECESITAMOS?

 

Los docentes la agrupación Nueva Letra no fuimos parte de la Multicolor porque para nosotros la Azul y Blanca es parte de la burocracia sindical, por su programa político y sus métodos en las seccionales que condujo. No estamos diciendo que puntualmente no se pueda hacer unidad de acción para impulsar la lucha, pero el PCR no es combativo ni antiburocrático.

Los docentes hemos perdido conquistas y ha avanzado la precarización y la flexibilización en nuestro sector, además de la pérdida de poder adquisitivo de nuestro salario. La clase trabajadora lucha por sus reivindicaciones y/o resiste a la ofensiva de la burguesía, y la docencia no escapa a eso. Todos los años se desarrollan procesos de lucha docente, en todo el país. Y en cada lucha se evidencia la necesidad de sacarse de encima a la burocracia sindical, que año tras año se transforma en un escollo mayor. Y en cada entrega o agachada, la bronca e impotencia del activismo docente se percibe con más claridad.

Es una tarea ineludible de las agrupaciones antiburocráticas disputar la dirección a la burocracia sindical y recuperar los sindicatos como herramientas de organización y lucha, pero también como organismos de la clase trabajadora para luchar contra este sistema capitalista que nos hunde en la miseria y la descomposición social, y nos lleva a la barbarie. No se trata solo de luchar por el salario. La independencia de clase es una frase muy usada por el activismo militante de izquierda, pero ¿qué quiere decir? Ésta es para nosotros una discusión muy importante, que hay que desarrollar.

Las agrupaciones sindicales de la Multicolor son parte de la oposición antiburocrática y en este último periodo la Multicolor como frente ha desarrollado la lucha desde las seccionales que conducen, muchas veces abriendo la posibilidad de que miles de docentes se sumen a luchar y expresen su descontento con la burocracia de la Celeste. Son indudablemente combativas las seccionales conducidas por la Multicolor y expresan a los sectores combativos de la docencia en toda la provincia. Esa es la razón por la que impulsamos un frente con ellos en estas elecciones del 13 de mayo. Sin embargo, nos parece un error la unidad que concretaron en La Matanza con la Azul y Blanca. ¿Por qué? Tenemos mucho para decir sobre esta corriente que condujo sola o en diferentes alianzas en Quilmes y Berazategui, pero lo esencial HOY se puede resumir en que son aliados políticos de Kicillof y, por tanto, de la Celeste-Violeta. Transcribimos algunas definiciones de dirigentes de la Azul y Blanca en la prensa del PCR:

Entonces, ¿dónde queda la independencia de clase en una alianza con el PCR? Nos debemos esta discusión y este balance ¿hasta dónde vamos a recuperar SUTEBA Matanza de la mano de un socio político de la Celeste-Violeta y Kicillof?

 

 

 

 

 

 

 

 

Presentación del libro “Cuba: una historia crítica (1959-2025)”, de Frank García Hernández

El sábado 28/2 invitamos a Frank García Hernández a presentar su libro en nuestro local de CABA. El sociólogo cubano, miembro de la organización Comunistas Cuba, es el principal organizador del Evento Internacional León Trotsky, de cuyas últimas ediciones hemos sido partícipes.

Ante el recrudecimiento de las tendencias guerreristas impulsadas por el imperialismo, especialmente yanki bajo el mando de Trump, es fundamental discutir la suerte de los ex Estados obreros en vías de asimilación, como Cuba y China, para encarar las tareas revolucionarias del proletariado. En medio de amenazas de Estados Unidos con intervenir la isla, discutimos con Frank la importancia de desarrollar una campaña de solidaridad con la clase obrera cubana, sin dar ningún apoyo a la burocracia contrarrevolucionaria hoy liderada por Miguel Díaz Canel.

El libro de Frank ofrece un recorrido por la historia de la Cuba revolucionaria hasta el momento crítico que vive hoy, asediada por la crisis económica, la falta de energía y el desarrollo de tendencias capitalistas. El recorrido comienza exponiendo de forma detallada los debates de estrategia que se presentaron a partir de la revolución del ’59. A su vez, da cuenta del surgimiento de procesos de lucha de clases recientes, que se dieron como respuesta a este proceso de restauración, aunque aun carente de una dirección consciente. En particular, retrata la fractura social que significó el 11 de julio de 2021 con el régimen contrarrevolucionario del PC cubano, consolidado como una burocracia que busca subsistir luego de la caída de la URSS.

Entre las hipótesis del libro se vislumbra la posibilidad de que haya un renacer del trotskismo, como corriente que ofrezca una salida socialista a la debacle de la burocracia. Abre un debate interesante sobre las transiciones, ante las tendencias a la asimilación de los ex Estados obreros al capitalismo, lo cual nos obliga a sofisticar más nuestra teoría, pensando un fenómeno inédito, planteando una salida revolucionaria a la restauración capitalista. Desde la COR queremos apostar al desarrollo de esta hipótesis, ofreciendo nuestro aporte a que se desarrolle esa tendencia en Cuba. En ese sentido encaramos este debate con Frank. Estamos convencidos de que esta discusión se debe plantear con las herramientas teóricas que nos dejó Trotsky, desde la teoría-programa de la Revolución Permanente y su método para comprender la dinámica de la revolución mundial. Sin duda, el trotskismo, como única tendencia que hoy puede ofrecer una perspectiva revolucionaria y socialista, está llamado a cumplir un rol protagónico en el desarrollo de esa organización de la vanguardia revolucionaria internacional, mediante la reconstrucción de la IV Internacional como partido mundial de la revolución socialista. Reiteramos en esta jornada la importancia de organizar una Conferencia Internacional por la reconstrucción de la IV Internacional con todas las corrientes a nivel mundial que reivindican la dictadura del proletariado.

Agradecemos a Frank por su aporte para enriquecer este debate y encarar la lucha antiimperialista y contra la restauración capitalista.

Alta derrota

El domingo 7 de setiembre el gobierno de Javier Milei sufrió una dura derrota en las elecciones provinciales de Buenos Aires, donde hubo un alto ausentismo (no al nivel de elecciones recientes, pero importante). Quiso nacionalizar una elección para cargos provinciales, para intentar darle una despedida al peronismo y provocó una ola antiMilei que va a aprovechar el peronismo en su reconfiguración.
Esta derrota es un golpe muy duro, ya que se dio en medio del escándalo por coimas, mientras impacta el descalabro de la macroeconomía y se profundiza la pauperización de las condiciones de vida de gran parte de la población.
Si bien las elecciones expresan de forma distorsionada la correlación de fuerza entre las clases, en el voto contra Milei fue una expresión policlasista de un cierto hartazgo de las políticas económicas y sus paupérrimos resultados.
Hoy, lunes, los mercados lo reciben con un aumento del dólar, del riesgo país y una caída de las acciones de las empresas argentinas que cotizan en la bolsa. Es la respuesta del sector financiero que ya no confía en el gobierno.
La paliza electoral complica aún más la relación con el FMI, ya de por si erosionada por los traspiés económicos y la falta de cumplimiento de las metas impuestas por el imperialismo. Estamos ante un gobierno que se aisla cada vez más de las masas, sostenido solo por el imperialismo y un sector de la burguesia cada vez menos entusiasta con el plan económico. La anunciada "mesa" compuesta por los mismos de siempre pretende aparentar una fortaleza que está muy lejos de tener, y que complica cualquier negociación seria con los gobernadores.
Kicillof, que es el gran ganador, ya empieza a diseñar un nuevo-viejo peronismo “post Cristina” con los mini barones del conurbano, algunos movimientos sociales, ciertos dirigentes de la “liga de gobernadores” y la burocracia sindical. Esta última, que en un primer momento bancó a Milei garantizándole la “paz social” que permitió las condiciones para el ajuste, hoy busca acentuar su rol de contención, con la idea reaccionaria de que “hay que ponerle un freno a Milei en las urnas”.
El FIT-U salió cuarto en la general con 4,7%, logrando colocar dos diputados provinciales en la 3 sección. No logró capitalizar el descontento con el gobierno de Milei ni aprovechar la crisis del peronismo, que ahora intentará revitalizarse.
Desde la COR insistimos en que las tareas que se abren ante la crisis política no están en los calendarios electorales, sino en la necesidad de organizar a nuestra clase para enfrentar y derrotar al gobierno de Milei. Debemos dar esta pelea en los lugares de trabajo, en asambleas, mocionando un paro general y un programa de salida a la crisis. Tenemos que echar a la burocracia sindical, que apoyó a Milei de forma directa e indirecta, y así impedir que se reconstruya una dirección contrarrevolucionaria como es el peronismo. Por eso remarcamos que no debemos depositar ninguna confianza en el parlamento, sino confiar en nuestras fuerzas y en nuestros métodos.
Milei nos ha llevado a una nueva crisis y el nuevo-viejo peronismo nos dice que esperemos hasta 2027. Tenemos que luchar y romper esta conciliación de clase a la que nos llevan y mostrar la fuerza los trabajadores organizados.

El 7 de setiembre, en provincia de Buenos Aires, votá en blanco, anulá o no vayas a votar

Estamos ante un escenario de crisis política, económica y social. El gobierno de Milei se encuentra envuelto en casos de corrupción, que se suman a los desmanejos en la macro y la microeconomía que preparan las condiciones para una crisis más aguda. La oposición burguesa, principalmente el peronismo y la burocracia sindical, que lo bancaron este año y medio y dejaron correr el ajuste, ahora intentan contener las demandas de las masas imponiendo un calendario parlamentario. Mientras los ataques a nuestras condiciones de vida y de trabajo se profundizan cada vez más, los partidos del régimen intentan meternos en un escenario electoral en el que los trabajadores sólo somos simples ciudadanos que debemos votar a nuestros futuros verdugos. Pero la tendencia al ausentismo en las urnas, que se viene dando en todas las provincias, muestra que priman el desconcierto y el desinterés por parte de sectores de masas que hoy están más preocupados por sobrevivir.

Nada bueno para nuestra clase puede salir de estos escenarios burgueses. Debemos organizarnos en los lugares de trabajo y preparar una lucha abierta contra el gobierno de Milei, sus cómplices y el FMI. Debemos derrotar y tirar a Milei con los métodos de la clase obrera. Así, también estaríamos dando un paso en la lucha internacional contra los planes guerreristas y genocidas del imperialismo y el enclave de Israel, derribando a uno de sus aliados en la región.

Debemos enfrentar a las distintas variantes que defienden al capital, ya sean los Kicillof, los K o los mileístas. Todos son artífices del ajuste y de la opresión de nuestra clase. Por eso, llamamos a votar en blanco, anular o no ir a votar en las elecciones del 7 de setiembre en la provincia de Buenos Aires.

Somos nosotros los que tenemos que tirar a este gobierno y no esperar salidas pactadas del régimen ante la debacle de Milei y su séquito de corruptos, coimeros y lúmpenes. Nuestra tarea inmediata es organizarnos en base a un programa de transición que, ante la desorganización de la economía, plantee el control obrero de las ramas de la economía, la escala móvil de horas y salarios y el monopolio del comercio exterior. Estas medias transicionales deben imponer la injerencia del Estado obrero en la sociedad capitalista y preparar a la clase obrera para manejar la economía sobre nuevas bases y administrar su propio gobierno. 

Las fuerzas de izquierda que se presentan en estas elecciones, FITU, Nmas y Política Obrera, no han podido expresar una tendencia de independencia de clase y se han ubicado dentro del régimen como ala izquierda del descompuesto PJ. El ejemplo más claro es la defensa “democrática” que plantearon hacia la dirigente burguesa CFK. Con estos posicionamientos sólo aportan más confusión a los sectores de masas y no expresan una opción revolucionaria que aporte al fortalecimiento de la organización independiente de nuestra clase.

 

Por un congreso de delegados de base con mandato, de trabajadores ocupados, desocupados y movimiento de jubilados, que prepare la huelga general, la expulsión de la burocracia de nuestros sindicatos y que discuta una salida obrera a la crisis.

Por la construcción de un partido revolucionario como sección de la IV Internacional reconstruida.

 

 

 

Otra inundación catastrófica en Buenos Aires: Organicemos la respuesta obrera ante la anarquía capitalista

 

Más catástrofes “climáticas” siguen afectando importantes ciudades de Argentina. A las acuciantes condiciones de vida a las que los empresarios, el gobierno y el FMI están sometiendo al pueblo trabajador, se suman eventos climáticos que ponen al desnudo la peor cara del capitalismo. El temporal del fin de semana del 16 de mayo dejó un saldo -hasta ahora- de tres muertes y cientos de evacuados en Zárate y Campana, además de afectar zonas del conurbano bonaerense. Como ya venimos viendo, lo primero en ponerse en marcha es la solidaridad obrera desde las bases de los sindicatos, así como otras organizaciones sociales. El gobierno de la provincia de Buenos Aires sigue sin dar respuestas y el gobierno nacional sigue avanzando en su política de no enviar ayuda estatal, mientras siguen compitiendo para ver qué coalición electoral se presenta como mejor sirviente de los intereses capitalistas y el FMI.

La zona afectada en este caso es uno de los cordones industriales más importantes del país. En Campana, los vecinos han denunciado que la empresa Techint tapó la única desembocadura de toda la cuenca del Arroyo de la Cruz al río Paraná, provocando el desborde en caso de precipitaciones de la magnitud de la que vimos en este temporal. Como denunciamos ante la inundación en Bahía Blanca del pasado marzo, la anarquía capitalista, que es la antítesis de la planificación en función de las necesidades sociales, sólo se orienta a la búsqueda la ganancia capitalista y por eso debemos anteponerle organización obrera. Donde los empresarios del rubro bienes de consumo ven una oportunidad para aumentar sus alicaídas ventas a partir de la desgracia de miles que perdieron todo y hoy apelan a la solidaridad, la clase obrera debe responder con expropiación de las mercancías que se necesiten para los afectados, organización de la distribución de las mismas y ampliar las funciones de los sindicatos para dirigir la solidaridad obrera en función de un plan que supere la emergencia y se ponga en marcha para la reconstrucción de las zonas afectadas. Para esto, también hay que enfrentar a la burocracia sindical, que pretende que sólo hagamos “caridad” y no que organicemos la bronca de nuestra clase contra los responsables capitalistas de nuestras calamidades, y recuperar los sindicatos en función de los intereses de la clase obrera. Preparemos el control obrero de la producción como injerencia del Estado obrero en la sociedad capitalista hasta que logremos derribar este sistema e instaurar el gobierno obrero. ¡Abajo Milei! Los K y la burocracia sindical son cómplices. ¡Fuera el FMI y el imperialismo!

 

 

 

CABA, capital de la abstención

Elecciones en CABA

Las elecciones a legisladores del domingo 18/5 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le dieron el triunfo a la lista que impulsaba Milei encabezada por Adorni. Los violeta le ganaron a la lista de Santoro, que buscó despegarse de la “constelación familiar política” de su pasado, pero no le alcanzó para ganar, en un escenario de división del espacio “conservador”, lo que profundizó aún más la debacle electoral de los sellos peronistas. El gran perdedor de las elecciones fue el PRO, que fue derrotado en su bastión electoral por la lista del gobierno nacional, que como hicieron los K con Duhalde, quieren jubilar a sus aliados. El FIT-U, aunque intente hacer un balance positivo, desde el punto de vista electoral retrocedió, ya que perdió un legislador. Sus análisis son más para moralizar a sus militantes, que en gran parte están formados dentro de la lógica de ala izquierda del régimen burgués.

El dato distintivo de estas elecciones, que se venía dando en elecciones este año en otras provincias, fue el nivel de abstención. En el caso de Capital fue de casi el 50%, lo que es, como mínimo, un elemento de crisis política del régimen burgués en su conjunto. Debemos tomar nota de esta tendencia de cierta apatía del electorado, o como dicen algunos, de la desconexión de la política con la población, que puede ser expresión de cierta bronca. Obviamente, debemos ver en el tiempo si esto es una tendencia de oposición de conjunto al gobierno, a los mecanismos democráticos de dominación o una respuesta pasiva ante una situación que sigue sin modificar para bien (o empeorando) las condiciones de vida. Otro elemento que dejó esta elección para el análisis es que entre los que fueron a votar, una parte transfirió su voto del PRO a Milei, en gran parte como retribución a que todavía pueden aprovechar el dólar barato, y los sectores más empobrecidos volvieron a votar al peronismo, descontentos por la caída de sus condiciones de vida con este gobierno. Esto refleja una expresión distorsionada de la tendencia más general a una mayor desigualdad social que plantea el esquema de gobierno de Milei.

Todo este análisis, que es licito desarrollarlo para entender un escenario burgués y cómo se reacomodan las tendencias burguesas y pequeñoburguesas mediante sus mecanismos institucionales para dirimir las relaciones de fuerza dentro de un régimen político, es un elemento secundario y distorsionado a la hora de comprender de conjunto las tareas de los revolucionarios. Primero, porque en una elección burguesa, nuestra clase interviene de forma diluida en la figura de “ciudadano”, con una igualdad formal, para votar a quienes serán los representantes de nuestros patrones, que votarán las leyes para explotarnos aún más. Y segundo, y muy importante, nos quieren imponer la maldita idea de que las relaciones de fuerza se dirimen en las instituciones del régimen y se legitiman con el voto. Las relaciones de fuerza se dirimen en la producción. La lucha de clases es en definitiva la lucha por la plusvalía, por el excedente que nos expropia una clase parásita que no produce nada.

Es parte de la actividad de una organización revolucionaria utilizar la tribuna electoral y los parlamentos para ampliar la propaganda de nuestro programa y el desarrollo de la movilización extraparlamentaria para destruir la envoltura democrática de una forma de dominación, como lo es el Estado burgués. Pero es una tarea secundaria dentro la tarea transicional de destruir el Estado burgués y de enfrentar a los gobiernos de turno, en este caso contra Milei sus aliados y el FMI.

El gobierno de Milei intentará avanzar aun más con su ajuste, ante un escenario complejo tanto en la economía doméstica como en la situación mundial, apoyándose en los triunfos módicos en las elecciones para llevar adelante su idea de pintar de violeta todo el país. Tenemos que preparar nuestra respuesta en las calles y en los lugares de trabajo para expulsar a la burocracia sindical, recuperar lo que nos robaron de nuestro salario, contra los despidos y la precarización de las condiciones laborales. Hay que salir en defensa de los jubilados y de todas las luchas en curso para que triunfen, como la lucha de los trabajadores de UTA contra el acuerdo salarial que firmó la burocracia con la patronal. Son tareas inmediatas que nos plantean la necesidad de reagrupar a la vanguardia y el activismo, para no sólo enfrentar al gobierno sino también a las mediaciones que intenta imponer el alicaído PJ con sus frentes anti Milei detrás de la figura de Kicillof.

 

 

 

 

Elecciones legislativas en CABA

 

Votamos en blanco

Las rondas de elecciones legislativas provinciales se están desarrollando en medio de una crisis enorme, tanto económica como política, y esto se ve reflejado en la apatía general que se refleja en la bajísima participación en Salta, Jujuy, San Luis. En esas provincias, el porcentaje de votantes no superó el 60% y el voto en blanco fue alto. En este escenario, el 18 de mayo se vota en CABA para renovar la legislatura de la ciudad.

Mientras los partidos del régimen están en una pelea palaciega para ver quién traicionó a quién con la “ley de ficha limpia” que se cayó en el Senado, no logra imponerse un clima ni escenario electoral, aunque todo el régimen político intente que la agenda electoral pueda contener los procesos sociales agudos que se están desarrollando ante el ataque del FMI, Milei y sus aliados.

Lo que sigue estando en el centro de la escena son la lucha de los jubilados y las luchas salariales, que están empezando a radicalizarse ante la caída de las condiciones laborales y de vida de gran parte de la población, con despidos, cierre de fábricas y la tentativa de imponer nuevos sistemas de trabajo. Esto, a pesar de la borrada de la burocracia sindical de la CGT y las CTAs, que están buscando un nuevo líder para el alicaído PJ.

Este escenario es el que preocupa a la burguesía y al imperialismo, que ven un gobierno que no logra estabilizar la superestructura política, en medio de una crisis mundial que tiende a agudizarse. Los millones de dólares del FMI no son garantía aun de que Argentina no vaya a ingresar en una crisis que pueda desestabilizar la región.

Algunos analistas advierten que se está produciendo una desconexión de la política con las masas. Anteriormente, esa “desconexión” se expresó en el voto a un “outsider” como Milei, pero ahora ya no se podría expresar en variantes electorales, sino que se estaría perdiendo esa forma de contención que tienen los mecanismos democráticos y sus partidos patronales para canalizar las demandas generales de la población, abriendo un escenario incierto e inestable de fenómenos de lucha de clases que no puedan controlar ni desviar.

Para los revolucionarios, las elecciones burguesas son un escenario secundario pero importante para propagandizar nuestro programa y las tareas para enfrentar a los gobiernos de turno. Por eso, lo primero que debemos decir es que en las elecciones de CABA no hay que votar a partidos burgueses que defienden los grandes intereses de la burguesía extranjera y nacional y jamás van a ser aliados de nuestra clase. Ellos son los que atacan a la izquierda, impulsando los juicios al Polo Obrero o a Vanina Biasi y a Alejandro Bodart por denunciar el genocidio palestino, por nombrar sólo los más recientes. Por eso, no son opción ni Santoro, ni Lospennato, ni Adorni, ya que expresan a distintas fracciones de una misma clase enemiga.

En estas elecciones de CABA, desde la COR llamamos a votar en blanco o a no ir a votar, ya que las variantes de izquierda que se presentan, como el FITU y Nuevo Mas, tienen una posición errónea de conciliación de clase en su relación con los requechos del peronismo. No hay independencia de clase si en las últimas elecciones a presidente un sector del FITU llamó a votar a Massa, ni si el 24 de marzo un sector del FITU marchó con el PJ y la burocracia, ni si en el parlamento nacional se hacen “acuerdos técnicos” y se forman interbloques con Unión por la Patria, ni si se defiende a dirigentes burgueses, como hizo el NMas con Cristina. Y la lista podría seguir.

Es urgente que rompan con esa política de conciliación de clase, apelamos a los cuadros de esos partidos para que den una pelea en sus organizaciones para frenar este giro, ante una situación mundial que exige la intervención del trotskismo, la corriente revolucionaria que tiene teoría y programa para intervenir en la actual etapa.

Tenemos que organizarnos y continuar la lucha en las calles y las estructuras laborales, para echar a Milei y enfrentar al imperialismo con los métodos de la clase obrera.